miércoles, 10 de abril de 2013

ECONOMIA AGRICOLA


Economía agrícola o economía agraria es la rama de la ciencia económica que estudia la especificidad del sector agropecuario y sus múltiples interrelaciones con el conjunto de la economía.
En la economía  agrícola se aplicó originalmente los principios de la economía a la agricultura y la ganadería, una disciplina conocida como «agronómica o agronomía».
 La agronomía como rama de la economía se ocupa específicamente de uso de tierra y la aplicación de los métodos económicos para optimizar las decisiones tomadas por los productores agropecuarios. Se centra en cómo maximizar el rendimiento de las cosechas a la vez que se sostenga el ecosistema del suelo. A lo largo del siglo XX la disciplina se amplió y su alcance actual es mucho más amplio. La economía agrícola incluye hoy una variedad de áreas aplicadas, teniendo considerables intersecciones con la economía convencional.
Actualmente, la Asociación Internacional de Economistas Agrícolas (IAAE, por sus siglas en inglés). Fue fundada en 1929 en la Primera Conferencia Internacional de Economistas Agrícolas en Dartington Hall.
Un gran precursor de la economía agrícola, con el enfoque del productor agrícola, fue Olivier de Serres (1539-1619), en su obra fundadora de la Agronomía, El Teatro de la agricultura y los campos de cría.

Renta del suelo

Los economistas propiamente dichos se ocuparon más al principio de las interrelaciones del sector con el sistema económico, problema abordado por François Quesnay (1694-1774) en el modelo fisiócrata según el cual solamente las actividades del sector primario, como la agricultura, son productivas y generan la renta al propietario de la tierra y las ganancias al otro sector, comercial, financiero e industrial.
Posteriormente el tema de la renta del suelo centró muchas de las discusiones sobre economía agraria. Adam Smith (1723-1790) consideró que la tierra como bien escaso genera una renta semejante a la de todo monopolio.
Karl Marx optó por distinguir entre la "renta absoluta" que resulta de la concentración de la propiedad de la tierra y la "renta diferencial" que resulta de la calidad y localización del suelo.
Henry Charles Carey (1793-1879) desde Estados Unidos cuestionó las tesis de Smith sobre la renta en cuanto que consideró que siempre habría disponibles tierras de calidad y tecnología que permitiera producir más. Carey mostraba como alternativa al modelo europeo, el modelo estadounidense de tierras disponibles y proteccionismo. El italiano Francesco Ferrara (1810-1850) acogió las tesis de Carey sobre la renta y la asimilación de la tierra a una mercancía cualquiera que solamente se valoriza por el aporte del capital y el trabajo, pero abogó por el libre comercio y las extensión de los análisis de mercado a la economía agraria.

El espacio agrario

Teoría de la localización de von Thünen.

                               

Modelo de von Thünen de usos del suelo agrícola. El punto negro representa una ciudad.
1) Agricultura intensiva (en blanco).
2) Bosques para leña.
3) Agricultura extensiva, campos de cultivo.
4) Ganadería extensiva.
Johann Heinrich von Thünen (1783-1850) hizo un aporte decisivo a la economía agrícola con su teoría de la localización, basada en el supuesto según el cual, si la actividad agrícola se pudiese concentrar, como la producción industrial, se situaría cerca del mercado, enfatizando la importancia de la renta de localización, que sin negar otros factores, postulaba como elemento más importante para configurar el territorio agropecuario.


Un campo de la economía agropecuaria es el de la especificidad de los mercados del sector. Al principio simplemente se estudió la aplicación de las leyes de la oferta y la demanda; sin embargo, el fenómeno esencial de la formación de precios en telaraña fue descrito en 1930, en forma independiente, por Henry Schultz, [] Jan Tinbergen[] y Umberto Ricci. C[]uatro años después, Nicolás Kaldor llamó la atención sobre estos análisis, que denominó de "telaraña", y mostró su relación con la determinación del equilibrio en aquellos casos en que los ajustes son completamente discontinuos. Wassily Leontief.
[] La formulación del teorema en 1938, correspondió a Mordecai Ezekiel.  Sobre este cimiento se ha ido construyendo una teoría de los mercados agrarios que busca determinar sus características fundamentales y tendencias evolutivas.[]
El fenómeno del alza mundial de los precios de los alimentos, correlacionado con la expansión de la producción de agrocombustibles y las transacciones a largo plazo, obliga hoy ha combinar los modelos de telaraña con los análisis generales mundiales de los mercados y las finanzas.
El teorema de la telaraña explica el modelo general que sigue la formación de los precios de los productos cuya oferta se establece en función del precio de mercado observado en el período inmediatamente anterior (sea este un día, semana, temporada, año, etc).

Escala de la producción

Los economistas aplicaron los postulados clásicos de economía de escala al sector agropecuario para predecir el triunfo de la gran producción en el sector, como en el resto de la economía, tan solo limitada por la ley de los rendimientos decrecientes, es decir por la proporcionalidad en el incremento de los distintos factores productivos. Esto que fue especialmente cierto en el caso de la agroindustria, pero Thünen mostró sin embargo, datos empíricos que mostraban un incremento de pérdidas a medida que se aumentaba la extensión de las propiedades rurales. Este fenómeno podía ser causado por los rendimientos decrecientes, pero Karl Kautsky (1898)[14] demostró que el avance tecnológico permite instaurar la ganadería y agricultura intensivas que logran alta productividad en pequeñas extensiones y además, cómo el latifundio constituye una traba para la innovación tecnológica al imponer rentas del suelo muy altas, por lo cual "la gran explotación no es necesariamente la mejor". Vladimir Lenin (1907)[15] consideró que la gran producción agropecuaria puede establecerse a partir de grandes propiedades como en el modelo inglés o alemán (junker) o a partir de las explotaciones de los granjeros libres del pago de renta de la tierra, como en el modelo estadounidense del siglo XIX (farmer) y consideró más rápido y eficaz el modelo democrático estadounidense.
Alexander Chayanov (1888-1937) estudió la especificidad de la economía campesina, la organización de la unidad productiva familiar; sus objetivos y planes; la circulación de capital y riqueza dentro de ella; la relación entre tierra, capital, trabajo y familia; las consecuencias de todo ello para la economía nacional e internacional y la articulación de la economía campesina con el conjunto económico. La investigación de Chayanov contribuyó revalorar el aporte de los campesinos a la economía y explicar la heterogenidad de las formas de producción agropecuarias contemporáneas.
En contraste, Jacob Viner (1950) concibió la agricultura campesina como uno de los factores de atraso que generan pobreza. Discípulos suyos concretaron una visión del campesino como agricultor primitivo que constituye una competencia insalvable para la mecanización agrícola y para la movilización de mano de obra hacia la industria. Esta visión se enfrentó en América Latina, Asia y África con las tesis y propuestas del desarrollo basado en la reforma agraria, que tuvo exponentes notables en el chileno Jacques Chonchol y el colombiano Antonio García Nossa. El sueco Gunnar Myrdal (1957) ha respondido a la visión de Viner, recalcando la importancia de reducir la brecha entre pobres y ricos y de considerar los riesgos y compensar los impactos que para los países subdesarrollados conllevan las relaciones comerciales con los países desarrollados.

Vandana Shiva en Colonia, 2007.
Más allá del debate sobre la redistribución de la propiedad de la tierra, Vandana Shiva (2006) ha cuestionado todo el modelo de gran producción agropecuaria y el cambio tecnológico que lo ha acompañado -la revolución verde- y ha contabilizado los costos ambientales y otros costos no pagados por los agronegocios, que al permitir el consumo gratuito de recursos garantizan una rentabilidad privada a costa de un enorme costo social e impacto ambiental.

Política económica

Todos las polémicas teóricas han confluido en el plano de la política económica. A comienzos del siglo XX en Estados Unidos aumentó progresivamente la influencia de las tesis de Carey sobre la necesidad de intervención del estado para fomentar la producción agropecuaria y remover los obstáculos que impiden el progreso de las comunidades y naciones.[21] Henry Charles Taylor (1873-1969) estableció por primera vez un departamento de Economía Agrícola en 1903, en la Universidad de Wisconsin-Madison, que publicó regularmente un boletín de la disciplina y se convirtió en un baluarte para la política económica del estado de Wisconsin.Taylor trabajó en el Departamento de Agricultura de Estados Unidos desde 1919, fundó allí la oficina de economía agrícola y el servicio de investigación agrícola y de mercados, fortalecidos en las décadas siguientes. En 1926 debió regresar a la vida académica al rechazar el gobierno la política de sustentación de precios y subsidios que el Secretario del Departamento de Agricultura proponía para enfrentar la crisis agrícola. Sin embargo, tanto los servicios de información e investigación como las políticas de precios y subsidios se impusieron en la vida posterior del país, tras la Gran Depresión y el establecimiento del New Deal y fueron repicados después de la II Guerra Mundial en Europa y Japón.
También los años 20 a 30 fueron escenario de las grandes polémicas sobre política agraria en la Unión Soviética. Sistemas económicos diferentes pero interrogantes similares sobre el papel de la pequeña y la gran producción y el papel del estado para pasar de una a otra. Evgeni Prebrazhenski (1926) defendió la colectivización rápida del sector agropecuario en aras de una "acumulación originaria socialista". Chayanov en cambio, esde el Instituto de Investigación Científica de la Economía Agrícola defendía el papel de la economía campesina en el nuevo sistema. En medio de vaivenes se impuso desde 1929 la colectivización forzada.
En otras partes el debate de las visiones de Myrdal y Viner repercutía de una u otra forma en las políticas agropecuarias. Theodore Schultz (1902-1998), notable economista agrario, autor de La organización económica de la agricultura (1953)[ ]y de Modernización de la agricultura (1964) examinó la economía de desarrollo como problema relacionado directamente con la agricultura Schultz contribuyó además a instituir la econometría como herramienta para el análisis de la economía agrícola; él observó en un notable artículo en 1956, que el análisis del abastecimiento agrícola estaba "arraigado en arena movediza" y era necesario darle bases sólidas para que fuera acertado. Actualmente, los debates se centran en la política agropecuaria global, la combinación de los subsidios a las exportaciones agropecuarias de los países desarrollados y el libre comercio con el consiguiente incremento de las importaciones de alimento en los países en desarrollo, en un escenario de alza de sus precios internacionales.

La explosión del comercio internacional y los ingresos globales significa que la agricultura puede crecer al 4-6 por ciento (50 por ciento más de lo que era concebible hace tres décadas), aún en los casos en que el ingreso interno es demasiado bajo como para ampliar el mercado de los productos de alto valor.
Otras razones para el fuerte efecto del crecimiento agrícola sobre el de toda la economía surgen de las estructuras del ingreso y del consumo en las zonas rurales: 1) dado que la población rural es en promedio más pobre que la urbana, su propensión a gastar los ingresos adicionales, en lugar de ahorrarlos, es más elevada, y 2) la composición de sus gastos da proporcionalmente mayor peso a los bienes nacionales que a los importados, a diferencia del comportamiento de los consumidores urbanos. Estos hechos son la base del alto efecto multiplicador sobre el ingreso global como consecuencia de aumentos de los ingresos agrícolas y rurales, detectado en muchos países.
Una parte del estímulo positivo del crecimiento agrícola consiste en la creación de mercados para productos y servicios rurales no agrícolas, diversificando la base económica del medio rural. A medida que las economías crecen, las actividades no agrícolas adquieren creciente importancia en las zonas rurales. Su desarrollo, sin embargo, depende en parte del crecimiento agrícola. Los dos se complementan, no se sustituyen, en el desarrollo rural.


Debe existir un equilibrio entre la producción total del país, las tasas de interés, la inversión, el consumo, los salarios, los precios etc. El adecuado manejo de la economía tiene que dar como resultado el crecimiento y desarrollo económico.

 SECTOR PRIMARIO
El Sector Primario de la Economía “comprende, la agricultura, silvicultura, caza y pesca” proveedora de “alimentos, materias primas industriales y de excedentes exportables para el intercambio internacional con bienes de capital, materias primas y bienes de consumo importados” . En el Ecuador el sector agrícola es una parte dinámica y vital de la economía, empleadora de una fuerte proporción de la fuerza laboral, que provee de ingreso para casi el 40% de la población y aporta casi con el 50% de divisas para el país. Así mismo produce una gran variedad de alimentos, fibras y otros productos que permiten alimentar y vestir a la población y además dota de los insumos esenciales para el proceso industrial. Con sus variados climas, y altitudes estas tierras están en condiciones de producir casi todos los productos agrícolas del mundo, desde los de clima tropical pasando por el serrano hasta aquellos de clima templado.
La producción agrícola se ha destinado principalmente para la exportación, característica que se ha mantenido durante buena parte de este siglo; este sector fue el principal proveedor de divisas hasta bien entrada la década de los 70 y solo es a partir de 1972 cuando empieza la gran extracción y exportación petrolera, que cambia la estructura del sector primario y se diversifica las exportaciones.
Esta producción agrícola exportable compuesta por unos pocos productos ha mantenido un comportamiento cíclico con altos y bajos; movimientos que se han originado por la caída de los precios, por la disminución del volumen exportable, fenómenos naturales y por los desfavorables términos de intercambio que se han ido dando en el comercio internacional. Es el caso del cacao que en principio de siglo contribuyó en gran medida al desarrollo del país y del sector, mismo que fue afectado en 1920 por la competencia internacional de precios, seguido por el banano con la sigatoca negra 1987 y el camarón con la mancha blanca 1998, etc.
Durante el periodo agroexportador el sector primario conservaba todavía rasgos del colonialismo y a nivel general la población en su mayoría se encontraba en el área rural; los de la Costa dedicados a la producción de cacao, café, tagua, caucho y cueros; en la Sierra los latifundios donde antes existían los grandes rebaños de ovejas que proveían de materia prima a los prósperos obrajes del siglo XVII estaban siendo explotados agrícolamente sin apremio alguno. Además existía una mano de obra abundante y barata que se utilizaba bajo la modalidad de concertaje y otros sistemas que sobrevivían aún hasta el gobierno de Alfaro. Y es en este periodo cuando se produce la migración serrana hacia la costa atraída por la demanda de mano de obra que exigía el único sector en expansión. Luego se llevó a cabo varias reformas alfaristas como la separación de la Iglesia del Estado en la que se redacta la Ley de Nacionalización de los Bienes de Manos Muertas, hecho que se constituye en el fermento del cambio, medida que transforma y expande la modesta economía de entonces.
Pero es afectado severamente el sector agrícola por la primera guerra mundial, la gran depresión de los años 30, y la inestabilidad política que ocurre en esta época en la que cae dramáticamente el aporte del sector al PIB; seguramente debieron ser años de gran pobreza, miseria y desesperanza.
En si el periodo agroexportador se caracteriza por ser una etapa eminentemente dedicada a la agricultura, que a pesar de su denominación sería lógico pensar que debió haber tenido un gran desarrollo y apoyo el sector agrícola; pero ocurrió lo contrario salvo los periodos en los que las exportaciones de cacao y banano estuvieron en auge.
Durante la segunda guerra mundial el arroz, la balsa, y otros productos se exportan en bajas cantidades, y permite salir de la gran parálisis que se encontraba la economía ecuatoriana; hecho que contribuyó a la ampliación y desarrollo del sector; luego en la post guerra hace su presencia el banano, producto que vuelve a modificar la frontera agrícola y en lo principal introduce a las pequeñas y medianas fincas de la costa al comercio internacional y al sector dentro de las relaciones capitalistas modernas, al incorporar el trabajo asalariado al agro, fenómeno que hasta entonces en el campo no era utilizado. Con el banano aparece la clase media con un interés propio, siendo la pequeña y mediana finca el eje dinámico de la economía, surgiendo los estratos medios de “agricultores, transportistas e intermediarios” .
El Ecuador desde 1950-80 emprende el modelo de industrialización sustitutiva de importaciones; época en la que los términos de intercambio entre la agricultura y el resto de la economía es desfavorable, producto de lo cual se reduce los incentivos a la inversión agrícola. Como una ayuda del Estado al sector se entregó créditos subsidiados a través del Banco Nacional de Fomento; Se constituyó Organizaciones Públicas para proveer de insumos agrícolas, fertilizantes, inseminación artificial y otras entidades de apoyo a la producción y comercialización de productos agrícolas. Estos programas en gran forma no cumplieron con su objetivo principal el cual era de asistir a campesinos de bajos ingresos y lo que sirvió fue para beneficiar a amplios sectores pudientes.
La ejecución de la política del modelo ISI provocó que por varios años la tasa de crecimiento del sector primario se mantenga por debajo de la tasa de crecimiento de la población, en completa parálisis. De lo que se infiere que el sector no estaba en capacidad de ofertar productos que cubra la demanda.

Para que se pueda desarrollar cualquier actividad económica es necesario que exista una sólida y suficiente demanda efectiva del producto. Cave el ejemplo mencionar que durante el periodo 1973-81 la producción agrícola crece al 2,5% mientras la población lo hacia al 3% sin poder proveer de suficientes alimentos y como resultado de esta deficiencia se incrementó las importaciones de productos básicos como el “trigo, arroz y leche en polvo” ; simultáneamente se puede verificar una tendencia decreciente de la tasa de crecimiento del sector primario .
Finalmente se concluye que: debido a la preeminencia de la política de expansión industrial se descuidó el agro y condujo a la involución del sector primario de la economía; que junto a la recesión internacional, la caída de los precios del barril de petróleo, la moratoria del servicio de la deuda externa y agravada por los desastres naturales como las sequías de 1979, 80 y a las fuertes lluvias causadas por la corriente cálida del niño de 1983 que inundó y destruyó casi por completo los sembríos y la red vial costera causó la caída de las exportaciones y los precios de los productos exportables.
Todos estos fenómenos en conjunto llevaron a la economía a una crítica situación. La difícil tarea de reconstrucción le tocó enfrentar al Dr. Oswaldo Hurtado Larrea, reconstrucción que lo llevó a cabo bajo los lineamientos de la Política Neoliberal, no logró conseguir grandes resultados, el aporte medio del sector al PIB es de 14.1% y su crecimiento fue mínimo 1.4%, muy por debajo del crecimiento poblacional; en 1983 prácticamente cayó al abismo el sector primario, nunca antes se experimentó decrecimiento igual en –13,9% ocasionado por el fuerte periodo invernal.
Las reformas son aceleradas durante el próximo gobierno las que causan una notable mejoría en la producción, creciendo de 1985 a 1988 a un ritmo superior al 8%. Hay que señalar que en la década de los 80 este sector crece al 4,13%, debido al empuje que recibe la agricultura en el periodo del Ing. Febres Cordero. En 1987 se ensaña la naturaleza causando un terremoto de gran magnitud, por lo que para este año el crecimiento y el aporte del sector primario al PIB es mínimo y lo hace en 2,5%, y 17,1% respectivamente, pero se recupera el siguiente año alcanzando un crecimiento de 7,7%; La peor contribución lo experimenta en 1983 con 13,1% donde inclusive su crecimiento fue negativo.
El mayor aporte al PIB corresponde al año 1990 durante la presidencia del Dr. Borja y se ubica en casi el 18%. Haciendo un breve análisis se tiene que durante el periodo 1997-2000 el sector primario decrece en –0,97%, lo que quiere decir que el sector no estaba en capacidad de ofertar suficientes alimentos a la población. Es un periodo muy difícil del cual nos da enojo recordar. El único año donde crece el sector es el correspondiente a la corta administración del Ab. Bucarám y lo hace al 4,1%, porque en los gobiernos posteriores el sector decrece, evidenciándose las falencias de política agraria;
El sector primario en la última década del siglo ha conseguido desarrollarse por debajo del crecimiento poblacional 1,43% y 2.11% respectivamente, y durante todo el periodo Monetarista el sector logra crecer solo al 3% en promedio.

El país no puede depender de la expansión del área cultivable, la mayoría de la tierra está ya ingresada a la producción por lo que para cubrir la demanda de alimentos deberá el gobierno tomar medidas urgentes, cabe señalar que la mano de obra agrícola escasea a un ritmo acelerado aunque aún el 38,7% de la fuerza laboral está empleada en este sector. Analizando los ingresos de los trabajadores agrícolas según el Informe del Banco Mundial señalan que encontraron más pobreza en el área rural que en la urbana.
El desafío para cualquier economía agrícola es el de desarrollar una eficiente política que impulse el cambio tecnológico y que sirva como base para el crecimiento económico acelerado; es decir debe sea capaz de superar la limitación natural, estructural y coyuntural que obstaculiza el crecimiento y hacer un eficiente uso de los recursos naturales, debe ser capaz de enfocar políticas para el desarrollo de nuevos conocimientos, tecnologías y sustituirlos por los escasos factores de la producción.
Varios son los problemas que enfrenta el sector, pues posee una deficiente base científica agrícola, sector que debe ser el pilar fundamental de la economía; esta situación de deficiencia se debe a que la inversión pública es muy pobre y a la escasa prioridad de la investigación científica agrícola.
Las inversiones en investigación han ido reduciéndose constantemente a tal punto de ni siquiera cumplir con la norma internacional de invertir el 1% del PIB agrícola en investigación, como resultado el aporte del sector al PIB ha sido restringido y simultáneamente las plantaciones se han visto atacadas por plagas, enfermedades, inestabilidad de los precios y el “deterioro de los términos de intercambio entre productos agrícolas y no agrícolas” ; factores que en lo principal han contribuido a generar bajos ingresos en la agricultura.
De esto se puede entender el porqué del empobrecimiento y que junto con el aumento de la demanda agregada ha originado que muchos campesinos destruyan bosques tropicales, desaparezcan manglares, “los páramos sean invadidos y los suelos estén erosionados” . Esta continua expansión agrícola hacia tierras marginales y la deficiente base científica existente se ha visto reflejado en niveles bajos de productividad, inclusive más bajos del estándar internacional.

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